Chile, la alegría ya viene

"Libre de los estragos de la dictadura y la esperanza de una sociedad pacífica y más justa. Sí bien, el PIB de Chile ha crecido 4.20% en promedio desde 1990 (Banco Mundial, 2022) y se ha convertido en una de las economías de mayor dinamismo en América Latina durante los últimos años, la visión de la canción de campaña dista de la realidad".
Por Francisco Dávila
Feb 7, 2022

“Lo que da una tendencia nacional de un 44.34% para el , y un 53.31% para el NO”. Con esta frase, el Subsecretario del Interior Alberto Cardemil sentenciaba el resultado preliminar del Plebiscito de 1988 que muchos chilenos y chilenas esperaban oír: el dictador Augusto Pinochet dejaría el poder y se abría el camino hacia unas elecciones democráticas presidenciales y parlamentarias.

El triunfo de la campaña del NO se debió en parte a la pegajosa canción “Chile, la alegría ya viene”, en la cual describían un país libre de los estragos de la dictadura y la esperanza de una sociedad pacífica y más justa. Sí bien, el PIB de Chile ha crecido 4.20% en promedio desde 1990 (Banco Mundial, 2022) y se ha convertido en una de las economías de mayor dinamismo en América Latina durante los últimos años, la visión de la canción de campaña dista de la realidad.

Recordemos que en 2019 se originó un estallido social en la ciudad de Santiago, que luego se extendió al resto del país, en oposición al alza de los precios del transporte público por parte del gobierno de Piñera. Esta era tan solo la punta del iceberg, pues de fondo la sociedad chilena sabía que algo fallaba en el sistema: el legado de Pinochet seguía más vivo que nunca y la corrupción en el gobierno no cesaba.

Milton Friedman alguna vez alabó su modelo económico, pero hoy por hoy, Chile junto con México es uno de los países de la OCDE con mayor desigualdad. De acuerdo con Mieres (2020), los ingresos del 10% más rico del país son 27 veces mayores que los del 10% más pobre. Aunado a esto, el alto costo de vida en términos de salud, educación y transporte imposibilita a más de la mitad de los trabajadores el pleno goce de una mejor calidad de vida, pues estos ganan en promedio 562 dólares al mes.

La sociedad chilena ha depositado su confianza en Gabriel Boric, quien en las elecciones presidenciales de diciembre venció al derechista José Antonio Kast. Boric, de 36 años, no solo se convierte en el presidente más jóven de la historia del país, sino que llegará al Palacio de la Moneda con una agenda progresista y prometedora con la esperanza de brindar justicia a una nación desigual.

Algunas de las promesas de campaña de la coalición Apruebo Dignidad incluyen:

  • Mayor inversión pública verde para mitigar el cambio climático
  • Subsidios para incentivar la inserción laboral femenina
  • Impuesto a la riqueza aplicable a personas con alto patrimonio
  • Impuestos verdes
  • Creación de un Banco Nacional de Desarrollo para financiar empresas innovadoras
  • Transporte tarifa 0$ para usuarios de ciudades pequeñas
  • Justicia para pueblos originarios y afro descendientes
  • Acceso gratuito a medicamentos mediante el Fondo Universal de Salud
  • Jornada laboral de 40 horas y aumento al salario mínimo
  • Creación de un nuevo sistema de pensiones
  • Condonación de deudas estudiantiles

Boric y su gabinete deberán enfrentar los retos que analistas han señalado en los últimos días; el posible bajo crecimiento económico, el debilitamiento de las finanzas públicas como consecuencia de la expansión de pensiones y acceso a la salud, gobernar sin mayoría en el congreso, mantener la coalición que lo llevó al poder y recuperar la confianza empresarial que se encuentra deteriorada pese a que su discurso fue más moderado en la segunda vuelta electoral. 

Aunado a lo anterior, habrá que prestar atención a las presiones inflacionarias, pues cerró el 2021 con una inflación del 7.2%, la más alta en los últimos 14 años, y por el posible conflicto de objetivos entre la política fiscal y monetaria, esta última está a cargo del Banco Central de Chile; deberá concretar sus promesas de campaña para que haya estabilidad financiera y macroeconómica.

El contexto económico, social y político chileno demandaba un cambio y una ruptura con el modelo neoliberal que alimentó la desigualdad incluso antes de la pandemia. De concretarse las medidas propuestas, Chile será un buen modelo en América Latina para un Estado de Bienestar con políticas distributivas que mejoren la calidad de vida de las personas que han sufrido durante años de un sistema que beneficia a unos pocos. 

Esperemos que la visión de “Chile, la alegría ya viene” se vuelva realidad.

Referencias:

Grupo Banco Mundial. (2022). Crecimiento del PIB (% anual) – Chile. Recuperado el 24 de enero de 2022 de https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG?locations=CL 

Mieres, M. (2020). La dinámica de la desigualdad en Chile: Una mirada regional. Revista de análisis económico, 35(2), 91-133. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-88702020000200091 

Boric Presidente. (2021). Programa de Gobierno Apruebo Dignidad. Recuperado el 24 de enero de 2022 de https://s3.amazonaws.com/cdn.boricpresidente.cl/web/programa/Plan+de+gobierno+AD+2022-2026+(2).pdf 

Agencia EFE. (2022). Chile cierra 2021 con una inflación interanual del 7,2 %, la mayor en 14 años. Recuperado el 24 de enero de 2022 de https://www.efe.com/efe/america/economia/chile-cierra-2021-con-una-inflacion-interanual-del-7-2-la-mayor-en-14-anos/20000011-4712931 

Casanova, M. (2018). “Chile, la alegría ya viene”: La trastienda de cómo se creó el himno que derrotó a Pinochet. CNN Chile. [Imagen]. https://www.cnnchile.com/cultura/chile-la-alegria-ya-viene-la-trastienda-de-como-se-creo-el-himno-que-derroto-a-pinochet_20181005/

Francisco Dávila

Francisco Dávila

Economista por la UDEM y defensor de la buena política pública.
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