El poder de los hábitos

"La parte más básica de tu vida la constituyen los hábitos. El cambio empieza desde adentro y los hábitos juegan un rol importante en esa transformación. Son parte de ti, quieras o no, y estos hábitos pueden jugar a tu favor si eres consciente de ellos. Si quieres una mejor vida, debes empezar por ti y los hábitos son uno de los engranajes que puedes cambiar desde hoy."
Por Mitzi González
Ago 16, 2021

“Somos lo que repetimos, de modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.” – Aristóteles

Debo confesar que por mucho tiempo menosprecie el poder de los hábitos en mi vida. No fue hasta que me encontré con “Hábitos Atómicos” de James Clear que entendí que la vida que tenía hoy es resultado de las acciones que más repito. 

Los hábitos son acciones y pensamientos que repites de manera automática y como dice James Clear, “la falta de consciencia de uno mismo es un veneno”. No conocernos es una silenciosa cadena que nos hace creer que estamos condenados a vivir de cierta manera. Es por eso que, en este artículo, abordaremos la importancia de los hábitos y cómo poder usarlos a nuestro favor. 

La parte más básica de tu vida la constituyen los hábitos. El cambio empieza desde adentro y los hábitos juegan un rol importante en esa transformación. Son parte de ti, quieras o no, y estos hábitos pueden jugar a tu favor si eres consciente de ellos. Si quieres una mejor vida, debes empezar por ti y los hábitos son uno de los engranajes que puedes cambiar desde hoy. 

Recuerda que no hay nada mejor como leer el libro tal cual, pero aquí te resumiré las 4 razones por las cuales debes darle una leída: 

1. Un por ciento mejor cada día como estrategia de mejora continua

Los hábitos son como el interés compuesto de la superación personal. La lógica del 1% mejor cada día es que logremos metas cortas y alcanzables todos los días al generar un sistema sencillo. Este sistema fue aplicado por un equipo de ciclismo británico que se enfocó en ir haciendo mejoras del 1% en cada área desde el uniforme, la alimentación hasta la calidad de sus ejercicios, etc. El cúmulo de 1% de mejoras diarias es lo que hizo la diferencia. Recuerda que la mejora continua es una carrera de resistencia, no de velocidad, es decir, se trata de constancia no de cantidad.

2. Sistemas en lugar de metas

Tus resultados actuales son indicadores de tus hábitos. Esto significa, por ejemplo, que el aspecto de tu cuarto, es un indicador de tus hábitos de organización y limpieza. Tu peso puede estar directamente relacionado con tus hábitos alimenticios. Tu condición física es un indicador de tus hábitos de ejercicio, etc. 

Los hábitos son los pequeños engranajes de un sistema que da resultados. Tus hábitos de limpieza, te ayudan a generar como resultado un cuarto más limpio. Tus hábitos de ejercicio te ayudan a tener una mejor condición física, etc. Son los pequeños actos diarios los que definen los grandes resultados. 

James Clear menciona que “el éxito es el producto de nuestros hábitos cotidianos, no de transformaciones drásticas que se realizan una vez en la vida.” 

En este libro la recomendación es que olvides las metas y te fijes en los sistemas. Al programarte a ti mismo, sumándole la idea de que serás 1% mejor cada día, podrás crear un sistema que conspire a tu favor. El sistema es el que genera resultados, así que concentrarte en él es hacer un esfuerzo inteligente.

3. Hábitos que refuerzan mi identidad

Lo que hace importante los hábitos es poder reinventarte a ti mismo. Los hábitos están basados en tu identidad y son el pilar fundamental para establecerlos. Muchas personas suelen establecer metas y basado en eso es su creación de hábitos. James Clear sugiere que los hagas basados en “quién quieres ser”, no en “a donde quieres llegar”. 

Es difícil cambiar los hábitos si primero no cambiamos la raíz de ellos, que son nuestras creencias. Nuestras creencias (limitantes o potencializadoras) influyen en tus pensamientos, que a su vez generan acciones y esas acciones repetidas reafirman tu identidad que alimenta tus creencias. No enfoques tu energía en escribir un libro, sino en ser un escritor. Eventualmente por ser escritor escribirás un libro. No se trata de abrir un negocio, sino de ser un emprendedor. Quien creas que eres es lo que haces. Si te crees pésimo para ser productivo en la mañana es probable que así sea. Lo que crees de ti, lo llevas a la realidad. 

Para cambiar de hábitos, tienes que empezar por entender que se trata de cambiar de identidad. Enfócate en quien quieres convertirte. Las personas y las identidades son un conjunto de hábitos. Si quieres ser un escritor de ficción para jóvenes, entonces empieza por preguntarte qué hábitos tendría ese tipo de persona.

4. Como hacer un nuevo hábito

Cuando una conducta se ha repetido lo suficiente se termina volviendo parte de ti. Para cambiar de hábitos hay que entender cómo se forman en primer lugar. Esto es bajo el siguiente proceso:

  1. La señal, la cual es el detonador del contexto que te recuerdan algo que anhelas. 
  2. El anhelo, que es el deseo o necesidad que quieres satisfacer al ejecutar la acción. 
  3. La acción, es el acto que ejecutas para alcanzar una recompensa. 
  4. La recompensa, que es el beneficio que recibes por hacer la acción. 

Para hacer un hábito, cada una de estas etapas las tienes que cumplir al traducirlas de la siguiente manera: 

  1. La señal debes hacerla obvia: Tan evidente que no se te pase desapercibida. Si quieres correr cada mañana pon tu alarma, tu ropa de ejercicio a la mano y eso puede ser tu señal. 
  2. El anhelo debes hacerlo atractivo: Debe ser algo que te llame la atención, sino no querrás hacerlo. Quizás al terminar de correr decides darte una ducha fresca. 
  3. La acción debes hacerla sencilla: Recuerda que aquí es preferible la constancia que la perfección. No se trata de correr 5 kilómetros en un día si no estás acostumbrado, puedes empezar con solo 1 kilómetro. 
  4. La recompensa debe ser satisfactoria: Si esta no cumple con este criterio, simplemente no se repetirá la acción. Tu lo has visto, cuando sufres o algo te decepciona no es tu prioridad querer repetir esa acción. Por ende, debes asegurarte de que el hábito que hagas al final te ofrezca algo satisfactorio para ti. 

Recordemos que los hábitos son una parte inherente a nosotros. Ignorarlos solo nos aleja de tener verdadera libertad sobre quién queremos ser. Y también nos recuerda que, si cada instante que vivimos cuenta, cada acción que hacemos está construyendo un futuro que quizás aún no vemos. ¿Qué pasaría si esa pequeña acción repetida le diera el valor que merece? 

La vida que tienes hoy es producto de los sistemas de hábitos que te has permitido tener. Los hábitos son la base para poder crear la vida que quieres, así que comienza a voltear hacia adentro y veras que ahí está todo lo que necesitas. 

Mitzi González

Mitzi González

Emprendedora y amante de la lectura.
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