Ejercito involucrado en el caso Ayotzinapa: Los peligros de la militarización

"El involucramiento del ejercito en este caso emblemático de las violaciones a los derechos humanos en la época contemporánea demuestra los peligros de un discurso de seguridad cada vez más militarizado no solo en México, si no que a nivel global."
Por Paola Saucedo
Mar 29, 2022

A casi 8 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), respaldado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitió su tercer reporte sobre el caso. En el cual se revela que había seguimiento por parte del ejercito hacia los estudiantes, así como evidencias de vacíos de información.

Se reporta que documentos falsos fueron creados para encubrir irregularidades y que el ejercito; además de manipular, también escondió pruebas relevantes a la investigación.

El Financiero

La administración de López Obrador se dedicó a la creación de una Comisión de la Verdad y una fiscalía especializada que ordenó la captura de militares.

A pesar de este gran paso simbólico, únicamente se ha informado de la captura de un solo militar.

El involucramiento del ejercito en este caso emblemático de las violaciones a los derechos humanos en la época contemporánea demuestra los peligros de un discurso de seguridad cada vez más militarizado no solo en México, si no que a nivel global.

La fuerte presencia de tropas estadounidenses en la frontera México-Estados Unidos y la fundación de la Guardia Nacional son algunos ejemplos de cómo la estrategia de seguridad da prioridad a las fuerzas armadas para llegar a la paz y el orden. El discurso de militarización de la seguridad data desde la Guerra contra el Narco de el expresidente Felipe Calderón; en el que se justificó el uso del ejercito en el interior del país para luchar contra el crimen organizado y, supuestamente, mantener a la ciudadanía segura.

El pemitir un régimen de excepción permanente para legitimar la intervención militar es algo que pone a la “seguridad” por encima de los derechos humanos.

¿Cuál es el límite? ¿Por cuánto tiempo dejaremos al ejercito rondar por las calles? ¿Hacia quién apuntan sus armas y a quién defienden? ¿Qué amenazas ameritan el uso de armas de alto calibre?

Las legitimación de la presencia militar en la seguridad interna incremente la violencia y disminuye el espacio para el actuar público de la sociedad civil. Cabe preguntarnos si el uso de las fuerzas armadas es verdaderamente compatible con el avance democrático; o si solo estamos reforzando los sistemas de poder que permitieron a la criminalidad surgir y prosperar.

Referencias:

AP. (2022). Caso Ayotzinapa: Marina participó en manipulación de pruebas, concluye informe. El Financiero. Recuperado de: https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2022/03/28/caso-ayotzinapa-marina-participo-en-manipulacion-de-pruebas-concluye-informe/

Urrutia, A. (2022). Infiltró el Ejército a los normalistas de Ayotzinapa: GIEI. La Jornada, recuperado de: https://www.jornada.com.mx/notas/2022/03/28/politica/hubo-operacion-de-inteligencia-militan-antes-de-la-desaparicion-de-los-43-giei/

Paola Saucedo

Paola Saucedo

Escritora de Política & Democracia de The Bookish Man.
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