“Espérate a que te enamores y vas a querer tener hijxs”

"Ejercer la maternidad, en este caso, es un esfuerzo del día a día, que involucra no sólo cumplir con necesidades físicas sino también, y en gran parte, psicológicas. Para que tu hijx esté bien, primero tú debes de estar bien. Las infancias absorben todo lo que hay en su ambiente, desde el afecto hasta la negligencia y el maltrato."
Por Samantha Espino
Mar 25, 2022

Pareciera que ser mujer es sinónimo de madre. A cada reunión a la que voy nunca falta la pregunta del millón – ¿Y, tú quieres hijxs? Sé que la intención no es mala y que la curiosidad les gana a las tías. Sin embargo, los comentarios que siguen se convierten en algo aún peor.

Te intentan convencer diciendo que si no te gustan los niñxs sólo tienes que esperar a que tengas los tuyos o que “te vas a dar cuenta que son lo mejor que la vida te puede dar”, y no lo dudo, tampoco estoy tratando de juzgar, entiendo y respeto que para algunas mujeres y personas con vulva sea parte de su sueño ejercer la maternidad, simplemente para mí no lo es, y también es válido.

No obstante, lo que más me impacta es que una decisión tan personal cause tanto revuelo en lxs demás, como si el no querer ser madre fuera un pecado mayor.

Y, tengo que admitir, esta decisión no es algo que he hecho de la noche a la mañana, me tomó meses meditar sobre ella y pensar en todas y cada una de las razones por las cuales la maternidad no entra en mis planes.

A continuación, aunque sé que no le debo explicaciones a nadie, quiero compartir algunas de ellas:

  • Los cambios en el cuerpo. Me ha costado tanto trabajo aceptarme físicamente, que de sólo pensar que mi cuerpo atravesará infinitos cambios fisiológicos me genera ansiedad. Y puede que suene algo egoísta, pero para mí, mi cuerpo es mi hogar y sigo en proceso de abrazar mis inseguridades y quererme como soy.
  • El trabajo de parto. Sin palabras. Es una experiencia indescriptible, y sé que el dolor es algo inigualable, tanto para parto natural como cesárea. También reconozco que cada labor de parto es diferente, habrá quienes en menos de dos horas ya tienen a su neonato en brazos, pero también habrá otras que pujan durante más de 24 hrs, y eso es algo que no para ser sincera no estoy dispuesta a experimentar.
  • Las horas de sueño. Olvídate de dormir los primeros meses e incluso hasta años desde que nace el/la/le bebé. ¿Levantarme a cambiar pañales? ¿Dormirme hasta las 4 am? No, gracias.
  • La responsabilidad emocional. Ser mamá o papá definitivamente no es fácil. No es un rol que aprendes leyendo un libro en nueve meses, ni tampoco un trabajo que dominarás sin experiencia (aunque cabe recalcar que cada quien hace lo mejor que puede). Ejercer la maternidad, en este caso, es un esfuerzo del día a día, que involucra no sólo cumplir con necesidades físicas sino también, y en gran parte, psicológicas. Para que tu hijx esté bien, primero tú debes de estar bien. Las infancias absorben todo lo que hay en su ambiente, desde el afecto hasta la negligencia y el maltrato.

En fin, la lista es larga y puede seguir. Sin embargo, lo que yo pretendo no es convencerte de que no tengas hijxs, sino compartir contigo una fracción de lo que yo considero acertado para mis planes.

Recuerda que la maternidad es un derecho, no una obligación.

Samantha Espino

Samantha Espino

Licenciada en Psicología Clínica y de la Salud por el Tec de Monterrey. Educadora Sexual en formación por la Asociación Mexicana para la Salud Sexual. Amante de los perros y gatos.
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