Guía Para La Acción

"Este disco como su nombre lo dice, buscaba compartir una Guía para Acción en la cual a través de memorables temas e impresionantes letras Tyrone logró transmitir a la audiencia, sin el respaldo de una gran disquera detrás o si quiera hacer música comercial, todos sus pensamientos y vivencias en un país inmerso en un sinfín de problemáticas sociales como lo es Venezuela."
Por Javier Cázares Salinas
Oct 11, 2021

En el día a día tomamos miles, o incluso millones, de decisiones. Unas más importantes que otras, unas casi instintivas y otras hasta insignificantes, pero al final del día, todas son decisiones. En las que tienen entre media y alta importancia solemos tomar más tiempo en procesar lo que está en juego, lo que implica cada una de nuestras alternativas, las condiciones que rodean dichas decisiones y los posibles efectos que cada una de ellas producen para nosotros mismos y para quienes nos rodean. Dentro de los aspectos a considerar, uno de los más importantes factores de acción es si dicha decisión será considerada al analizar en retrospectiva como “buena” o “mala” por aquellos en quienes la elección tiene injerencia y en nosotros mismos, sin embargo, no tenemos un compás inequívoco ni un sistema métrico que nos permita determinar esta categorización con antelación a que sea efectuada. 

Es por eso que cada individuo, con el paso del tiempo y gracias a las condiciones y circunstancias que le acompañan en su vida va creando su propia guía para la acción a la cuál acudir antes de tomar la siguiente decisión, su propia moral. 

En definitiva, no existe una verdad absoluta respecto a lo que significan el bien y el mal, y es por ello que lo más cercano que estamos de llegar a ella es simplificar como verdad existente lo que en la moral colectiva tiende a ser mayormente aceptado. Sin embargo, existe un gran número de personas que eluden, por medio de este recurso, la libertad de generar su propia brújula y navegan siguiendo los caminos que dictan las ajenas.

En mi particular caso, empezar a escuchar música de rap en español fue un paso importante para desempolvar mi brújula y comenzar a usarla. Desde sus inicios, el rap surgió cómo un género musical entre los sectores de la población estadounidense que eran excluidos y marginados por distintas condiciones estructurales. Precisamente esto sucedió en el Bronx en la década de los 70s, siendo este un barrio habitado en su mayoría por población afroamericana víctima de la gran pobreza y desigualdad que aqueja a los Estados Unidos. 

En el caso de Latinoamérica, uno de los máximos exponentes de este género fue el venezolano Tyrone José González, mejor conocido como Canserbero, quien buscó despertar conciencias a través de su arte. Canserbero ha sido inmortalizado por haber creado reliquias del rap como Maquiavélico, Jeremías 17-5 y Es Épico, sin embargo, uno de sus mayores legados también fue el disco Guía para la Acción

Este disco, como su nombre lo dice, buscaba compartir una Guía para Acción en la cual a través de memorables temas e impresionantes letras Tyrone logró transmitir a la audiencia, sin el respaldo de una gran disquera detrás o si quiera hacer música comercial, todos sus pensamientos y vivencias en un país inmerso en un sinfín de problemáticas sociales como lo es Venezuela. 

Más allá del gran impacto y seguimiento que logró obtener por su gran musicalidad y alto flow, Canserbero consiguió su rotundo éxito incluso post-mortem por haber sido la voz del barrio que buscaba externar lo difícil que es vivir en estas condiciones, las injusticias que presenta la vida y un mensaje de esperanza en un mundo que cada vez parece escasear más. Cómo lo dijo en su canción Únetenos:

“Si de tres personas que oigan, dos escuchan, solamente

Y de esas dos solo una aprende, ya para nosotros es suficiente”

Su misión iba más allá de llegar a la fama y de ser millonario, él buscaba visibilizar las problemáticas que le tocó vivir e invitar a más gente a unirse a pensar por su propia cuenta y tomar acción. 

“Llevo tiempo rimando mi preocupación, 

Dando protestas y expresando mi opinión,

Ahora quiero dar propuestas,

Pues mi doctrina no es un dogma, es una guía para la acción

Cada quién podrá estar o no de acuerdo con los pensamientos de los demás, teniendo así su propia guía para la acción. No obstante, es imprescindible que tengamos la capacidad de analizar cada idea y discurso que escuchemos para poder aprender de aquello enriquecedor que tenga el mensaje así cómo también criticar de manera certera lo que pueda estar equivocado. 

Definitivamente hay muchas cosas por hacer para mejorar el mundo en el que estamos inmersos, y el primero de los pasos a seguir dentro de esta guía para la acción debe estar el tener la disposición y capacidad de informarnos sobre todo lo que acontece mientras simultáneamente filtramos aquello que nos es útil y lo que no. Este artículo es un llamado a eso, a despertar el pensamiento crítico, a desempolvar las brújulas y a tomar cartas en el asunto. Porque los problemas que nos rodean no son de nadie, son de todos y cada uno de nosotros. Y es nuestra responsabilidad y deber cívico actuar de manera proactiva en pro de nuestro futuro y sociedad, dejemos atrás la pasividad y el pensamiento reactivo. Leamos, aprendamos, desaprendemos y actuemos y una vez que hagamos esto, iteramos el proceso una y otra vez, porque así es y debe ser, son las decisiones pequeñas de nuestro día a día las que dictan el largo plazo en nuestro camino y es con la voluntad de cada uno que empieza la de todos juntos. 

“No me sigas, acompáñanos

Abre los ojos y reflexiona, únetenos”

Javier Cázares Salinas

Javier Cázares Salinas

Economista por la UDEM y Consultor de Inversión Social en Neeta.
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