Hablemos de P*ORNO

"Y, si bien, el consumo del porno no convierte a los hombres cis heterosexuales, en este caso, en violadores, sí influye en sus actitudes y comportamientos sexuales. Si te preguntas el porqué, quiero comenzar por aclararte que las dos categorías más buscadas son las violaciones múltiples y el sexo forzado."
Por Samantha Espino
Mar 15, 2022

El término pornografía se refiere a la exhibición de escenas sexuales reales o simuladas donde se explicita la desnudez humana con el fin de lucrar y estimular a terceros. Es de fácil acceso y se puede consumir a través de revistas, películas, audios, videos, televisión y ciberpornografía.

Me atrevo a decir que la mayor parte del contenido hetero, sino es que todo, se centra únicamente en el placer del hombre y la cosificación de la mujer.

Y, si bien, el consumo del porno no convierte a los hombres cis heterosexuales, en este caso, en violadores, sí influye en sus actitudes y comportamientos sexuales. Si te preguntas el porqué, quiero comenzar por aclararte que las dos categorías más buscadas son las violaciones múltiples y el sexo forzado.

Si nos cuestionamos cómo afecta el porno a las relaciones sexuales, la respuesta es sencilla: se crean expectativas que no están ni cerca de ser reales. Las vulvas se muestran sin vello, sólo las mujeres gimen, y la práctica más común es la penetración.



A mi entender, si conectamos con la realidad, podemos darnos cuenta de que, tanto los cuerpos de mujeres o personas con vulva, como los de hombres o personas con pene, tienen vello, celulitis, y/o estrías. Que, además, durante el momento, no sólo se establece una conexión física, sino también, en algunos casos, espiritual. En el encuentro se comparte una mínima fracción de lo que abarca la sexualidad, la cual contiene inseguridades, miedos, deseos y fantasías.

En definitiva, no es nada sencillo desnudarnos frente a una persona, mucho menos lo es cuando se nos inunda la mente pensando que estará esperando algo que nosotrxs tal vez ni hemos experimentado.

No es motivo de sorpresa que a tu vínculo sexo-afectivo le exciten prácticas inusuales o que a ti te parezcan humillantes. La triste realidad es que la pornografía hace ver como si a las mujeres o personas con vulva nos excitara que nos forcejeen, nos maltraten, nos eyaculen encima o nos violen entre varios. No está bien. El porno no es real. Las relaciones sexuales van mucho más allá del sexo. A diferencia de lo que se observa en el porno, el encuentro debe ser consensuado por todas las personas participantes, y la protección, para prevenir Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) o embarazos no deseados, debe utilizarse, en especial un método de barrera como el condón externo, interno o la barrera bucal.

Referencias:

Carmona, S. (2021). México está entre los países que más consumieron pornografía durante el 2021. Sin Embargo.

Rodríguez, S. (2019). Pornografía: pedagogía de la violencia sexual y cosificación de las mujeres, de Geo Violencia Sexual.

Samantha Espino

Samantha Espino

Licenciada en Psicología Clínica y de la Salud por el Tec de Monterrey. Educadora Sexual en formación por la Asociación Mexicana para la Salud Sexual. Amante de los perros y gatos.
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