Justicia para los pueblos indígenas

"Hay diversas acciones que pueden hacer que las personas indígenas se sientan más aceptadas e integradas en la sociedad que están directamente en nuestras manos. Ellos son y representan gran parte del gran acervo cultural que poseen nuestros países. La historia y la sociedad han dictado un trato injusto y desfavorable hacia estas personas, pero cambiar el rumbo de esto está en nuestro actuar."
Por Salvador Ramos
Sep 13, 2021

La ONU estableció el 9 de agosto como el Día Internacional del Pueblo Indígena. Según la página de las Naciones Unidas, hay aproximadamente 476 millones de personas que viven en pueblos indígenas, o el 6.2% de la población mundial. Además de poseer una fuerte importancia para la diversidad cultural a través de sus únicas tradiciones e idiomas, los grupos indígenas han sido víctimas de discriminación estructural y de exacerbadas desigualdades económicas, de salud y de inestabilidad financiera. 

Según el International Work Group for Indigenous Affairs, en México hay 25.7 millones de personas que se autodescriben como indígenas, o el 21.5% de la población. En el territorio mexicano habitan 68 pueblos indígenas, cada uno hablante de una lengua originaria propia, las cuales se organizan en 11 familias lingüísticas y se derivan en 364 variantes dialectales. Por su parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) reporta que el 69.5% de la población indígena tiene alguna situación de pobreza. Además, según El Economista, en el 2016, el Coneval estimó que el 77.6% de los indígenas no tienen acceso a seguridad social y el 56.3% no tiene acceso a servicios básicos para la vida como agua, luz, gas, drenaje y comunicaciones. 

Uno de los factores que más contribuyen a la desigualdad en las personas de origen indígena es la barrera que representa la diferencia en lenguajes. Según la página del Senado de la República, la diferencia en idioma ocasiona que las personas de origen indígena no tengan acceso al conocimiento de sus propios derechos. Se estima que en el país hay entre 6 mil y 8 mil indígenas presos por no saber defenderse en su idioma nativo. Asimismo, según la ONU México, hay estudios que señalan también que la pobreza extrema está relacionado al género y a la población originaria y que, como resultado, el 7% de las mujeres indígenas vive con menos de 1,90 dólares diarios, el cual ha sido establecido como el umbral de la pobreza extrema a nivel mundial (en otras palabras, si ganas menos que esto, tu nivel socioeconómico se categorizaría como “pobreza extrema”). Asimismo, de acuerdo con la OIT, más del 85% de las mujeres indígenas sólo consigue trabajo en la economía informal. Esto alimenta todavía más las brechas entre las personas indígenas y el resto de la población, puesto que priva que tengan acceso a un sueldo más competitivo, así como a las prestaciones de ley que las empresas formales proveen. 

Por último, el informe también indica que uno de los principales problemas de los pueblos indígenas es la desigualdad que enfrentan en materia de educación, con casi el 32% de los adultos que trabajan sin ningún tipo de estudios, mientras que el 13% de adultos no indígenas no tienen formación alguna. Según el periódico El Sol, algunos de los factores que ocasionan este rezago es la falta de inversión en educación para estos grupos. Esto podría empeorar todavía más por la situación que se vive actualmente por la pandemia del COVID-19, puesto que comunidades que ya de por sí eran históricamente rezagadas en materia educativa, normalmente no cuentan con recursos económicos y tecnológicos para conectarse al Internet, lo cual hará más notable esta brecha existente. 

Como se puede observar a través de estas estadísticas, este grupo es acreedor de una desaventajada posición dentro de nuestra sociedad, sufriendo en varios aspectos: pobreza, discriminación y falta de acceso a servicios básicos y a derechos humanos tan fundamentales como una educación de calidad. 

¿Qué podemos hacer para cambiar esto?

En esta segunda sección del artículo, me gustaría hacerte conocer a ti, lector/lectora, ideas de herramientas y acciones que fuentes con autoridad en este tema han ideado para poder combatir esta situación. Estas acciones podrían generar una sociedad más justa y equitativa para estos sectores de la población. 

Por un lado, Stephen Cornell, del Banco Interamericano de Desarrollo, da 3 diferentes consejos para generar sociedades más inclusivas:

  1. Políticas de autodeterminación indígena: Este criterio habla de que cuando se le da el poder a las comunidades de tomar sus asuntos en sus propias manos y las decisiones, estos tienen una mayor capacidad para dar cuentas y tener seguimiento de los procesos que se lleven. Esto enfatiza la importancia, por ejemplo, de que cuando se lleven a cabo proyectos sociales, sean las comunidades las que sean empoderadas para poder llevar a cabo las iniciativas dentro de su comunidad, de manera que cualquiera que sea el cambio que se persiga, este perdure a lo largo del tiempo.
  2. Gobierno capaz: Se debe de trabajar en capacitar a los pueblos indígenas para que estos sean capaces de tomar decisiones conjuntas y de llegar a acuerdos que satisfagan las necesidades de los miembros de la comunidad. Un grupo de personas que gestione mejor sus decisiones grupales será mucho más poderoso y contundente. 
  3. Cultura: Es sumamente importante que las instituciones que se construyan sean representativas de la cultura y la cosmovisión propia de los pueblos indígenas: a final de cuentas, una comunidad o un grupo de personas solamente podrá responder a políticas e ideas con las que se identifiquen y que les hagan sentido. 

Asimismo, según la ONU Migración, existen diferentes acciones concretas que podemos llevar a cabo para apoyar a estas personas:

  • Reconocer sus competencias tradicionales. Es importante valorar el conocimiento de las personas indígenas, puesto que esto disminuye el sentimiento de desarraigo y favorece la inclusión. Según esta misma página, este grupo poblacional tiene una alta tendencia a sentir aislamiento social, lo cual contribuye a que ellos tengan el mayor índice en América Latina en suicidios adolescentes. 
  • Priorizar la compra local y familiar: es sumamente importante que, si se compran productos con materiales, patrones o diseños vendidos como “tradicionales” o “típicos”, nos aseguremos que en realidad son hechos por personas indígenas. Según la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual, mucho del trabajo de los indígenas termina siendo reproducido por terceros en el mercado, privando a los indígenas de cosechar las utilidades de las ventas.
  • Sensibilizarse ante la falta de documentos de identificación: Según la ACNUR, la población indígena es una de las más propensas a no tener documentación de identidad, lo cual previene que tengan acceso a procesos básicos dentro de la sociedad. Esta misma organización recomienda que las comunidades que acojan a las personas indígenas se aseguren de que estas personas tengan acceso a esta información. 
  • Procurar medios de comunicación alternos y apertura hacia otras lenguas: no solamente es importante aprender sobre los idiomas que se hablan en otros países, sino también las que tenemos en nuestro propio territorio mexicano. Por esto mismo, se recomienda que haya diferentes espacios donde haya diferentes lenguas involucradas que faciliten el intercambio cultural y la interacción entre personas con diferentes. 

Como podemos ver, hay diversas acciones que pueden hacer que las personas indígenas se sientan más aceptadas e integradas en la sociedad que están directamente en nuestras manos. Ellos son y representan gran parte del gran acervo cultural que poseen nuestros países. La historia y la sociedad han dictado un trato injusto y desfavorable hacia estas personas, pero cambiar el rumbo de esto está en nuestro actuar. 

Salvador Ramos

Salvador Ramos

Economista por la UDEM y analista en el sector privado.
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