Justicia y Cambio Climático

"Ambos autores, Sen y Broome, coinciden en que una de las mejores herramientas que tenemos para lograr la justicia (climática) es la discusión pública y democrática. Es necesario que las y los ciudadanos participemos en esta discusión y aportemos ideas ya que, solo así, se podrán construir soluciones factibles y éticas."
Por Antonio López
Nov 15, 2021

El Cambio Climático representa la amenaza principal de la humanidad de cara a los años venideros. Es un fenómeno cuyos efectos pueden poner en riesgo la supervivencia de la especie humana y retrasar años de progreso en infraestructura y tecnología. Es común pensar en el Cambio Climático como algo que les tocará padecer a las generaciones futuras, sin embargo, acontecimientos como inundaciones, sequías, descongelamiento de los polos, agotamiento de recursos naturales, etc., demuestran que este fenómeno es ya una realidad que solo se puede peor si seguimos teniendo, como sociedad, el mismo estilo de vida. 

Recientemente se celebró la Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, COP 26, en Glasgow, Escocia, la cual ha dado mucho de qué hablar debido a que no se sabe exactamente si los acuerdos se verán reflejados en acciones de verdad. Este sentimiento de sospecha lo comparten muchos y muchas activistas ambientales quienes no han visto acciones significativas durante los últimos años a pesar de los innumerables acuerdos y conferencias que se han organizado. 

Ante este escenario, resulta muy importante que los y las ciudadanas discutamos activa y propositivamente sobre esta gran problemática que enfrenta la humanidad. Será solo a partir de la participación activa de todos y todas en este debate global como se podrán encontrar soluciones y alternativas que nos ayuden a sobrellevar de manera segura e inteligente este fenómeno que no tiene marcha atrás. 

Me gustaría aportar a esta discusión algunos aprendizajes que podemos retomar de dos grandes autores. Uno es el premio nobel de economía, Amartya Sen, profesor de economía y filosofía de la Universidad de Harvard, y el otro es el filósofo John Broome, profesor de filosofía moral de la Universidad de Oxford. 

Por un lado, Amartya Sen, a través de su teoría de la justicia, la cual se puede leer en su libro “La idea de la justicia”, nos puede ayudar a entender que es necesario tener gobiernos, locales e internacionales, que partan de un enfoque de “justicia comparativa”, en lugar de un “enfoque trascendental”. A continuación explico qué significa esto. 

Un enfoque de “justicia comparativa” quiere decir realizar iniciativas que estén encaminadas en resolver de forma factible e inteligente las injusticias (problemáticas) que se pueden percibir en la realidad (en este caso, el Cambio Climático); esto a partir de un diagnóstico y una debida discusión razonada con todas las partes involucradas/afectadas. Esto implica alejarnos del “enfoque trascendental”, el cual ha dominado en el servicio público local e internacional al menos desde la creación de la ONU. Este enfoque consiste en una idea muy básica pero poco factible: las problemáticas se resolverán al realizar una serie de acuerdos que den como resultado la creación de instituciones (ejemplo: Conferencia de sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas). 

Uno de los defectos de este último enfoque es que parte de la idea de que, al haber una institución, la problemática que busca atender se resolverá. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que, por ejemplo, por el hecho de haber una institución que proteja a las y los migrantes, estos dejarán de sufrir de discriminación y ser traficados. En pocas palabras, este enfoque parte de supuestos ideales que no se reflejan en la realidad. 

En este sentido, es importante retomar el enfoque de “justicia comparativa” de Amartya Sen, y exigir a nuestros gobiernos que, en lugar de crear más y más instituciones, que suponen la resolución automática del Cambio Climático, se enfoquen en resolver de forma factible y conjunta las problemáticas relacionadas con este fenómeno. Esto significa discutir públicamente, de manera imparcial y razonada, con todas la partes involucradas, directas e indirectas, trayendo a la mesa información sobre lo que ha funcionado en otras partes y lo que no, con el objetivo de que, en conjunto, se decida qué alternativas se tomarán. 

Por otro lado, John Broome, a través de su libro “Climate Matters: ethics in a warming world”, nos ofrece una serie de ideas que nos ayudan a considerar la parte ética/moral en la discusión sobre cómo combatir el Cambio Climático, la cual es de gran importancia si tomamos en cuenta que la vida de personas (presentes y futuras) están en juego, y nuestras acciones (de manera voluntaria e involuntaria) pueden estar causando daños hacia otras personas. 

John Broome habla sobre la moralidad privada y la moralidad pública. Por un lado, los y las ciudadanas tenemos la responsabilidad de evitar dañar a otras personas a través de nuestras acciones. Ese es nuestro deber moral. Sin embargo, al usar nuestro automóvil, por ejemplo, emitimos partículas de CO2, las cuales dañan la salud de las personas que caminan en la ciudad, así como hacen que el planeta se caliente y los mares se incrementen, afectando la vida de personas que viven en costas. 

Por otro lado, los gobiernos, locales e internacionales, tienen el deber moral de promover el bienestar general de todas las personas que gobiernan. Es decir, deben promover el bien común. Sin embargo, al no promover políticas/iniciativas que limiten acciones personales como el uso del automóvil (siguiendo con el ejemplo anterior), están permitiendo que miles de personas sigan siendo afectadas por los efectos negativos que trae el uso personal de los automóviles. 

De la moralidad privada y pública, la que pesa más es la pública debido a que los gobiernos tienen mayor capacidad de generar cambios a gran escala. En ese sentido, John Broome menciona que es importante que las y los ciudadanos exijamos que nuestros gobiernos actúen de manera ética/moral al momento de tomar decisiones relacionadas con el Cambio Climático. 

Finalmente, ambos autores, Sen y Broome, coinciden en que una de las mejores herramientas que tenemos para lograr la justicia (climática) es la discusión pública y democrática. Es necesario que las y los ciudadanos participemos en esta discusión y aportemos ideas ya que, solo así, se podrán construir soluciones factibles y éticas. Involúcrate en algún partido político que tenga una agenda ambientalista real, únete a alguna asociación local, difunde en tus redes sociales información razonada y fidedigna, escucha podcasts que hablen sobre el tema; existen muchas maneras de ser parte de este debate. ¿Qué harás para ser parte de la solución?

Antonio López

Antonio López

Fundador de The Bookish Man.
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