Trabajo en condiciones infrahumanas: otra forma de esclavitud

"Los empleados eran personas en extrema pobreza, habitantes de territorios marginados y afrodescendientes. Cuyas condiciones los obligaban a someterse a esta forma de esclavitud."
Por Daniela Hinojosa
Abr 20, 2022

En 2021 se dio a conocer el caso Furukawa, en Ecuador, donde dicha empresa, tras seis décadas operando en la región, fue denunciada por 123 trabajadores como responsable del delito de trata de personas con fines de explotación laboral, debido a las condiciones deplorables en las cuales trabajaban y vivían. A este tipo de esclavitud se le comparó con la servidumbre de gleba en la Edad Media. 

Furukawa es una empresa japonesa y segundo productor mundial de fibra de abacá, un material utilizado en varias industrias y sustituto de la fibra de vidrio. Ésta cuenta con 23 haciendas (2,300 hectáreas) en la provincia de Santo Domingo y exporta más de 7 mil toneladas al año. 

Los empleados eran personas en extrema pobreza, habitantes de territorios marginados y afrodescendientes.

Cuyas condiciones los obligaban a someterse a esta forma de esclavitud. Entre ellos y la empresa no existía convenio ni seguro social, la jornada laboral superaba las diez horas, no contaban con uniformes ni herramientas adecuadas, en el lugar de trabajo no había agua potable, luz ni saneamiento y niños de 8 años eran reclutados para laborar ahí.

Muchos de los trabajadores, debido a las condiciones, sufrieron mutilaciones de alguna extremidad como dedos o manos, y otros presentaron enfermedades respiratorias por no contar con máscarillas que evitaran la aspiración de polvo y químicos dañinos a la salud. 

La empresa tenía a sus “empleados” viviendo en casas de 10 a 15 metros cuadrados, sin ningún tipo de servicio, y un baño compartido por los habitantes de 17 propiedades.

El juez constitucional resolvió a favor de los trabajadores, condenando a Furukawa a la indemnización de cada uno de ellos con dinero y cinco hectáreas de tierra. De igual forma le ordenó otorgar una disculpa pública a las víctimas. En la sentencia, el juez condenó también al Ministerio de Trabajo por la falta de vigilancia y acción contra la entidad japonesa que, durante años, operó de la misma manera. 

En México, de acuerdo con un estudio, en el año 2017, más de 380 mil personas eran víctimas de la trata laboral. 

Los sectores considerados con el índice más alto de explotación han sido el agrario, doméstico, textil, maquila y construcción. La pobreza, a su vez, ha sido el factor determinante para que, tanto migrantes como mexicanos, caigan en estas redes. 

En el Valle de Tehuacán, el 20% de los trabajadores de las maquiladoras está conformado por jóvenes de 15 años o menos, y son a quienes, principalmente, las empresas, aprovechándose de su necesidad, los contratan por una jornada laboral superior a las ocho horas, y por un salario muy lejos de ser justo y equitativo. Muchos de ellos realizan labores insalubres e inseguras donde su salud y vida corre peligro. 

En países asiáticos como la India, Bangladesh, Indonesia y Tailandia, niños y mujeres provenientes de comunidades rurales son explotados a diario en las fábricas textiles. Las condiciones son iguales a los casos anteriores, las personas renuncian a los derechos que ignoran a cambio de un salario mensual menor a 80 euros contra 14 o hasta 16 horas seguidas de trabajo, y la exposición constante a tintas y cultivos de algodón perjudiciales a la salud. 

Los niños son muy requeridos en estos trabajos.

Esto por sus dedos pequeños y ligeros, perfectos para recolectar y polinizar las plantas durante largas jornadas, sin agua, bajo el sol y estando en contacto directo con plantas transgénicas y pesticidas de altos niveles de toxicidad

La explotación laboral es un problema del sector privado y público. Las trasnacionales se asientan en países como México, en vías de desarrollo, que requieren, a cualquier costo, de una fuerte inyección de capital, que estén dispuestos a aceptar lo peor, a otorgarles las mejores condiciones, dispuestos a convertirse en un paraíso donde, no sólo los impuestos, sino también los derechos humanos, se pasen por alto. 

Los gobiernos de cada uno de estos países conocen cómo operan esas empresas, saben en qué condiciones trabaja su gente y, pese a todo, no hacen nada al respecto, porque les importa más la presencia de estas trasnacionales y los acuerdos millonarios, que la salud y bienestar de las víctimas. 

Referencias:

Amayo. A. (2022). Persiste trabajo infantil en maquiladoras de Tehuacán. Milenio. Recuperado de: https://www.milenio.com/estados/persiste-trabajo-infantil-en-maquiladoras-de-tehuacan-puebla

Ballinas. V. y Becerril. A. (2017). Persiste la trata laboral. La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2017/10/26/politica/005n3pol

Ethical time. (2020). La explotación humana y laboral de la producción textil en 7 pasos. Ethical time. Recuperado de: https://ethicaltime.com/blogs/moda-sostenible/explotacion-humana-laboral-produccion-textil

Fernández. A. (2022). Explotación de mujeres en la industria textil. La Vanguardia. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20220307/8100807/mujer-explotacion-laboral-industria-moda-bangladesh.html

FGE. (2022). Caso Furukawa. Fiscalía General del Estado. Recuperado de: https://www.fiscalia.gob.ec/caso-furukawa/

Smink. V. (2021). Furukawa, el caso de esclavitud moderna por el que una empresa japonesa y el gobierno de Ecuador fueron obligados a pedir disculpas. BBC Mundo. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57003652

Daniela Hinojosa

Daniela Hinojosa

Redactora de noticias de la sección de Artes & Libros y Política & Democracia. Licenciada en Derecho por la Universidad Anáhuac.
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