Un caso más en los hospitales públicos

"Recorrieron 40 minutos de camino para ser atendidos en ese nosocomio, tal y como lo planearon dos meses antes del alumbramiento. El problema fue que, al llegar, las enfermeras les negaron el acceso bajo el pretexto de que ya no había cupo ni personal médico disponible para atenderla."
Por Daniela Hinojosa
May 5, 2022

8:00 p.m, aproximadamente. En el aire, se mezcla el olor a hule quemado de los frenos desgastados, con el de chorizo frito y aceite recalentado en los puestos ambulantes de comida. Un tráiler obstruye el carril de ida de la carretera federal 15, se escucha el rechinido de las llantas de los autos que frenan y aceleran para avanzar un metro, tal vez menos, mas al instante se pierde con el de las sirenas que, apuradas por trasladar a los enfermos, se abren paso entre la multitud.

En uno de esos coches, viaja Dalia de Valdivia acompañada de José Luis, su esposo, y Nohemí, su suegra.

Sin embargo, ninguno de los tres hace lo que cualquier pasajero haría: permanecer sentados en el interior del vehículo, platicar, escuchar música y aguardar. No, ellos no. José Luis sostiene la parte superior del cuerpo de Dalia, mientras su madre, con una rodilla apoyada en el asiento y una pierna fuera del auto, ayuda a su nuera a dar a luz a su primer bebé. Es una ironía que estando frente al Hospital Comunitario Magdalena, una señora deba aliviarse en un taxi estacionado en plena calle. No obstante, así es.

Ellos recorrieron 40 minutos de camino para ser atendidos en ese nosocomio, tal y como lo planearon dos meses antes del alumbramiento. El problema fue que, al llegar, las enfermeras les negaron el acceso bajo el pretexto de que ya no había cupo ni personal médico disponible para atenderla. 

Dalia grita, suda, puja y llora hasta que, finalmente, sus fuerzas son suficientes para expulsar al bebé de su cuerpo. De un cuerpo que resultó más un hogar, una guarida donde habitó por nueves meses.

-¡No la escucho! ¿Por qué no llora? -exclama la madre angustiada por su pequeña. José Luis, decidido, en el instante toma a la niña entre sus brazos, y exige a los médicos la atiendan. Hay furia, coraje y miedo en su voz, en sus ojos, en sus brazos extendidos que presentan a su hija callada y moradita a las enfermeras.

Esto convierte su: -¡Atiendan a mi niña! -En una exigencia, pero también en súplica. Juana coloca a la bebé en una camilla y la lleva a la zona de urgencias. A los pocos minutos, llegan Dalia y Nohemí, la primera, ensangrentada y caminando a paso lento con las piernas muy abiertas y arqueadas, como si una pelota de pilates se interpusiera entre éstas. Algunas manchas de sangre y líquido amniótico siguen frescas, y otras ya fueron secadas por el aire frío de las noches invernales de Magdalena, Sonora. 

Claudia Pavlovich, gobernadora de Sonora, anunció la suspensión de Rebeca Villa Morales, quien se desempeñaba como directora del Hospital de Magdalena de Kino. – Foto: Especial
Excelsior

Juana les informa que la pequeña presenta un cuadro de neumonía, y el exceso de mucosidad obstruyó las vías respiratorias. Sin embargo, se encuentra fuera de peligro, y en unos días podrá regresar a casa con ellos. 

Dalia y José Luis son guiados por la enfermera hasta el lugar donde se encuentra la pequeña. -¡Ahí está! -exclama ella de emoción. Y en efecto, es su hija quien descansa sobre una cama, conectada a un garrafón de agua E-pura con una manguera de plástico.  -Y ¿eso qué es? – pregunta, inocente, José Luis. -Un casco cefálico improvisado. -responde la enfermera. Y, con su respuesta, confirma la realidad de muchos hospitales públicos en nuestro país: falta equipo básico y personal sanitario para atender emergencias.

Referencias:

Sánchez. D. (2019). Utilizan garrafón de agua como incubadora para bebé en hospital. Excelsior. Recuperado en: https://www.excelsior.com.mx/nacional/utilizan-garrafon-de-agua-como-incubadora-para-bebe-en-hospital/1297451

Rojas. R. (2019). Médicos de Sonora convierten un garrafón en un “casco cefálico”. Saludiario. Recuperado en: https://www.saludiario.com/medicos-de-sonora-convierten-un-garrafon-en-incubadora/

Daniela Hinojosa

Daniela Hinojosa

Redactora de noticias de la sección de Artes & Libros y Política & Democracia. Licenciada en Derecho por la Universidad Anáhuac.
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