Un mundo de tres ceros

"Los negocios sociales representan un elemento que ayudará a generar una transición de una civilización basada en la codicia a una basada en los valores humanos de compartir y cuidarse unos a otros."
Por Mitzi González
Nov 15, 2021

Nuestra economía actual ha generado no sólo riqueza, sino también pobreza como consecuencia. Altos niveles de desigualdad, donde los ricos tienen siempre más oportunidad y quien es pobre tiene menos o a veces no llega a tener si quiera alguna. Un sistema económico donde la movilidad social, moverse de una clase socioeconómica a otra, es un esfuerzo extraordinario y tener lo mínimo indispensable para vivir dignamente podría parecer un lujo.

¿Qué pasaría si hubiera una economía que en lugar de que su objetivo fuera maximizar la riqueza, fuera mejor tener cero pobreza, cero emisiones de carbono y cero desempleo?

“Un mundo de tres ceros” es un libro escrito por Muhammad Yunus, padre del microcrédito y ganador del premio nobel de la paz 2006. Nativo de Bangladesh y fundador de uno de los movimientos económicos más importantes que están resolviendo la mitigación de la pobreza gracias a emprendimientos orientados a las personas y no a sólo maximizar utilidades. En este libro Yunus propone una de las promesas que sugieren sustituir el capitalismo tradicional con uno más humano y enfocado a las necesidades de la gran mayoría. 

Para fines de este resumen, el libro lo dividiré en cuatro partes que abarcan desde la situación actual del capitalismo hasta los siguientes pasos que Yunus sugiere para llegar a un mundo de tres ceros. 

1. La situación actual y las fallas del capitalismo

La economía crece y con eso la concentración de riqueza. La brecha entre ricos y pobres crece. Cuando unos cuantos tienen la riqueza, esos mismos suelen ser quienes tienen el poder político. Yunus menciona que la riqueza actúa como un imán. Mientras más riqueza, más imán de riqueza eres. Mientras menos riqueza, menos imán. Esto es por ejemplo una persona que tiene dinero, puede entrar a educación privada, donde le dan más herramientas que alguien en educación pública. Esto mismo luego le llevará a que la persona con riqueza pueda pagar una universidad privada y por ende, tener más oportunidad de obtener un mejor empleo o emprender por su cuenta. Todo esto mientras una persona en pobreza, apenas y puede darse el lujo de estudiar, porque posiblemente tendrá que también trabajar para mantener a la familia. No tener que trabajar para tener un techo, comida y ropa es un lujo que pocos pueden disponer. Y lo peor, es que esta desigualdad aumenta la inseguridad social, los robos, la violencia, el malestar y, por ende, reduce la calidad de vida de millones de personas. 

Yunus entonces nos dice que el capitalismo y el libre mercado en sí no es el problema, sino quienes hemos permitido que regulen el juego del libre mercado. Estos son jugadores interesados que sólo priorizan el beneficio personal. Yunus sugiere que debemos dar más oportunidades de que la gente generosa y desinteresada entre en el juego del libre mercado. Sin embargo, el paradigma del emprendedor de hoy es todo lo contrario a lo que Yunus sugiere. ¿Cómo un emprendedor reemplaza las ganancias por resolver problemas sociales? Quizás el punto no es que la reemplace sino que reorganice estas prioridades. Resolver problemas sociales utilizando las ganancias generadas. 

Ahí entonces sugiere la entrada del emprendimiento social, como una herramienta de empoderamiento para los individuos que quieran hacer el cambio lo hagan de manera sostenible y que sobrevivan en un ambiente capitalista sin depender de los donativos. Esto hace que se formen negocios orientados a servir a las personas y no solo para generar dinero. El dinero se vuelve lo que debe ser, una herramienta y no un fin en sí mismo.

La lógica de Yunus es orientar la creatividad humana a resolver problemas que con emprendimientos se pueden mitigar. Problemas como la pobreza, el desequilibrio ecológico y el desempleo son las tres fallas y consecuencias más graves del capitalismo actual. Así como el PIB crece, o la economía de un país “florece”, se les olvida que estos otros datos también son indicadores de los fracasos del capitalismo. 

2. Un mundo de tres ceros

Yunus considera que estas son las 3 grandes fallas del capitalismo y explica cómo estos son raíces de varios de los problemas que nos acontecen:

  • Pobreza: una de las peores cárceles humanas que existen donde el potencial humano es reducido al máximo y el mismo sistema lo promueve. 
  • Desempleo: que deja a millones de personas sin poder utilizar sus talentos y que además conduce inevitablemente a la pobreza. 
  • Emisiones de carbono: una demostración de nuestro desequilibrio no solo social sino con los recursos y medio que nos rodea. 

Todas estas problemáticas ponen en juego nuestro presente y futuro. Basado en lo que nos explica Yunus estas raíces que si las resolvemos podremos despertar un tremendo potencial como humanidad.

3. Las tres megapotencias

Yunus, tan optimista y movido por buscar soluciones, enuncia las tres megapotencias que pueden transformar el mundo y llevarnos a este ideal o acercarnos al menos, a los tres ceros. 

  • Juventud: empoderamiento de la juventud. Esto implica preparar a los y las jóvenes para pensar diferente acerca del mundo, descubrir su potencial como personas que pueden generar empleos dignos a través de emprender, así como también disminuir las barreras entre adultos y juventudes. La juventud preparada y vislumbrando nuevos modelos y herramientas para cambiar el sistema, es lo que puede traer un verdadero cambio. 
  • Tecnología para liberar: usar el poder de la tecnología y la ciencia para liberarnos de un sistema que oprime. Traer la tecnología, para maximizar la igualdad y no ampliar la brecha. Hacerla accesible para solucionar problemas sociales. Tecnología para todos y no solo para unos cuantos que pueden adquirirla. 
  • Buen gobierno y derechos humanos para construir una sociedad que funcione para todos y todas: Se trata de que gobierno, emprendimientos y personas pueden contribuir por un mismo objetivo. Los emprendimientos y las personas pueden exigir que el gobierno se vuelva un regulador justo. El problema de hoy tiene todo que ver con la economía y la forma que hacemos economía. Porque esta se puede volver cadena para unos y libertad para otros. La economía debe buscar satisfacer las necesidades de todos, pero para ello se requiere de todos para lograrlo. Y por todos, se refiere a todos teniendo oportunidades que les permitan desarrollar su creatividad y por lo tanto tener un mínimo de bienestar y calidad de vida. 

4. Los siguientes pasos

Al final del libro Yunus menciona lo que él propone que se puede hacer para ir trabajando esas palancas de cambio. Para empezar sugiere que necesitamos mejorar la infraestructura legal y financiera para apoyar emprendimientos sociales en cada país. Así aprovecharán el poder de los emprendedores para solucionar problemas sociales y a partir de ahí se puede luchar contra el desempleo, la pobreza y las emisiones de carbono. 

Yunus propone finalmente que su propósito para el cambio es reinterpretar el capitalismo, al introducir una nueva visión de la humanidad basada más en un ser humano real que en un ser humano racional y que solo ve por su bien personal. Los emprendimientos sociales no son caridad, ni hacen el trabajo del gobierno, son espacios de empoderamiento humano que permite que integremos en el sistema un modelo creativo de resolución de problemas que sea sostenible. Esto rompe el paradigma de la empresa que sólo busca su beneficio personal a costa de los demás, y propone una empresa que sea herramienta para buscar soluciones para beneficiar a la sociedad como una meta y no un medio. 

Los negocios sociales representan un elemento que ayudará a generar una transición de una civilización basada en la codicia a una basada en los valores humanos de compartir y cuidarse unos a otros. 

Si ya perdiste la fe en el capitalismo, te recomiendo que leas este libro. Al final de cuentas, los problemas que tenemos ahora son por una falta de empatía y de creatividad. Lo que falta no es que Bill Gates o Jeff Bezos nos vengan a salvar. Lo que falta es que nos demos cuenta que el potencial de cambiar el mundo está desde el más pobre hasta el más rico de este mundo.

Mitzi González

Mitzi González

Emprendedora y amante de la lectura.
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